PC68 - 22 de octubre de 1996. Jesús

NO PUEDE SEGUIRME QUIEN NO TOMA SU CRUZ CON AMOR

El mundo es nada sin Mí, pero lo es todo Conmigo, por ello deberán aprender a buscar tiempo íntimo y tranquilo con Mi amor envolvente. Pasen tiempos a solas y permitan que la realidad de Mi Ser domine su soledad, el lugar aquel de su amor propio… Estén liberados de preocupaciones, pero permanezcan con la conciencia libre. Pequeños Míos, no se distraigan con las emociones del mundo, por unos minutos, por unas horas.

Muy pronto verán que ustedes son muy especiales para su Señor, creados individualmente en Mi amor. No se resistan a su cambio interior, pues Yo Estoy creando una nueva identidad para cada uno: la identidad pequeña de su verdadero yo…

Apóyense, ayúdense unos a otros, sin egoísmos, sin cuestionamientos, sin regateos, en la misma forma en que Yo los apoyo, los ayudo…

Trabajen, hijos Míos, no pueden vivir sin trabajar. Si Yo, que Soy el Hijo de Dios, trabajé en esta tierra para ganarme el sustento, ustedes deben imitarme… El hombre no puede vivir en ociosidad, el hombre debe comer con el sudor de su frente si quiere hacerse merecedor a las promesas del Padre…

Hijos Míos, vivan en paz, llénense de paciencia entre ustedes y con sus familiares. Donde está la impaciencia no puede estar la Trinidad… ¿Acaso Yo no Soy paciente con ustedes?

Yo miro lo bueno y lo malo dentro de ustedes. Lo bueno, por poco que sea, puede ser la levadura que traiga mucho bien y, con ello, la conversión de aquellos que hoy están en el mal.

No traten de adivinar Mis planes, tan solo confíen en Mí. Yo los dirigiré y cuidaré de ustedes.

Ustedes son Míos y quiero que Me den hasta el más pequeño amor que tengan en sus corazones para poder hacerlo crecer.

Lleguen hasta Mí con sus dudas, sus preocupaciones y su pequeño amor.

Cargue cada uno la pequeña Cruz que le doy. No puede seguirme quien no toma su Cruz con amor.

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