06 DE FEBRERO
San Pablo Miki y compañeros mártires
San Francisco Javier llegó a Japón en 1549, bautizando a un gran número de personas, y todas las provincias recibieron la fe. En 1587 había en Japón más de doscientos mil cristianos, y entre elloss muchos reyes y príncipes, pero en 1588 el altivo emperador ordenó que todos los jesuitas abandonasen sus dominios en seis meses; sin embargo muchos permanecieron allí disfrazados. En 1592 la persecución se reanudó. El emperador fue incitado a la fueria y a la envidia por la sospecha sugerida por ciertos comerciantes europeos de que el objetivo de los misioneros era facilitar la conquista del país por los portugueses o los españoles.
Tres Jesuitas y seis franciscanos fueron crucificados en una colina cerca de Nagasaki en 1597. Los últimos tenían a la cabeza a Pedro Bautista, un nativo de Ávila, España. Respecto a los jesuitas, uno era Pablo Michi, un noble japonés y un eminente predicador, por quel entonces de treinta y tres años de edad. Los otros dos, Juan Gotto y Jaime Kisai habían sido admitidos en la compañia poco antes de su sufrimiento.
Muchos japoneses conversos sufrieron con ellos. Los mártires fueron veintiseis en número, entre ellos tres niños que eran utilizados para ayudar a los sacerdotes en la misa. De estos mártires, veinticuatro habían sido llevados a Meaco, donde solo una parte de sus orejas izquierdas les fue cortada , gracias a la mitigacion de la condena que había ordenado la amputacion de sus narices y de la dos orejas. Fueron conducidos a tráves de muchas ciudades y lugares públicos, sus mejillas manchadas de sangre, para causar terror a los otros.
Cuando llegaron al lugar de la ejecución, se les permitió confesarse a dos jesuitas conducidos con premura a la cruz por medio de cuerdas y cadenas alrededor de sus brazos y piernas, y de un collar de hierro alrededor de sus cuellos, fueron alevados al aire, cayendo de pie el de cada cruz en un agujero preparado con tal propósito en el suelo.
Las cruces fueron colocadas en línea, y cada mártir tenía un verdugo a su lado con una lanza preparada para atravesar su costado; pues tal es la forma japonesa de crucifixión. Tan pronto como todas las cruces estuvieron clavadas, los ejecutores levantaron sus lanzas y,a una señal, atravesaron a los mártires casi a un mismo tiempo, después de lo cual expiraron.
En 1616, Xosun sucedio a su padre en el imperio, sobrepasándolo en crueldad. El mas ilustre de estos religiosos héroes fue Carlos Spinola, quien fue conducido desde su última prisión a Nagasaki; donde cincuenta mártires sufrieron juntos en una colina, veinticinco fueron quemados, y el resto decapitados. Las estacas fueron clavadas en línea, y se ató a los mártires a ellas. Se prendió fuego al final de la pila de leños y gradualmente se fue acercando a ellos hasta que los alcanzó. Fray Spinola permaneció inmovill hasta que cayó en las llamas de se consumió, el 2 de Septiembre de 1622