
14 DE FEBRERO
SAN VALENTÍN
Hay santos que son poco más que un nombre que se une a borrosas noticias, y que sin embargo tienen un papel insospechadamente vivo en la devoción actual. Así, Pancracio, a quien saludaremos dentro de tres meses, o este san Valentín, que como anuncio de la primavera se ha convertido en protector de los enamorados.
"Proclamado espontáneamente patrono de los enamorados", dio su nombre a los populares "valentines" recuerdos y misivas, en su día, de un amor que pueda recibir la bendición sacerdotal en el sacramento del matrimonio.
Sacerdote de Roma. llega San Valentín, en su amor a Cristo y a su Iglesia hasta el martirio; en tiempo de Claudio II, el Gótico, emperador desde el año 268 al 270.
Su sepultura estuvo en Vía Flaminia, más allá de la actual Piazza del Popolo, y allí también existió una suntuosa iglesia hoy apenas reconocible.
El 14 de febrero, día de su martirio, se celebrará pronto con gran solemnidad. Julio I, Papa desde el año 337 al 352, erige una basílica junto al lugar de su martirio y de su sepultura, no lejos de la Vía Flaminia. Su silueta, restaurada por el Papa Honorio I, se presentó en Roma durante siglos la primera, ante los peregrinos llegados por el norte, lo mismo desde Inglaterra o Escandinavia que desde Portugal y Galicia.
Este mártir, muy popular en Roma, ya que llegó a dar su nombre a una puerta de las murallas, ¿qué tiene que ver con los enamorados?.
Lo cierto es que la tradición es muy antigua y ya está bien documentada en la Edad Media, a menudo con protestas de las autoridades eclesiásticas por lo que consideraban un resabio pagano.
Y sin duda algo hay de eso. Se supone que es la época en que se aparean los pájaros, y en el día de San Valentín en muchos países las muchachas elegían novio intercambiándose regalos, oportunidad que la sociedad de consumo no podía desaprovechar, y así el Valentine's Day - porque es costumbre muy anglosajona - también forma parte de nuestro interesado folclore.
Fiesta de anticipo primaveral y sentimental amparada en el nombre del antiguo mártir por una simple coincidencia del calendario, pero que no tiene porqué ponernos ceñudos; reivindiquemos frente a los puritanos de la hagiografía este pretexto del alborozo popular que san Valentín nos brinda desde el corazón del invierno. No es el suyo un patronazgo histórico, pero también pueden hacer la verdad de la historia muchas generaciones de fieles que invocan al santo porque están enamorados, lo cual en el fondo no es una mala razón.