
21 DE ENERO
SANTA INÉS, 304
San Agustín observa que su nombre significa casta en griego y cordero en latín. Siempre ha sido considerada por la iglesia una patrona especial de la pureza. Roma fué el teatro del triunfo de Santa Inés; y Prudencio dice que su tumba se muestra a la vista de esta ciudad. Sufrió no mucho después del inicio de la persecución de Diocleciano, cuyos sangrientos edictos aparecieron en marzo del año 303 de Nuestro Señor. Solo contaba trece años de edad a la hora de su gloriosa muerte.
Su riqueza y belleza llevaban a los jóvenes nobles de Roma a competir unos con los otros por ganarla Inés les responió a todos que había consagrado su virginidad a un esposo divino, que no podia ser percibido por los ojos de los mortales. Sus pretendientes la acusaron ante el gobernador de cristiana.El juez en un principio empleó las mas dulces expresiones y las más tentadoras promesas de las que Inés no hizo caso. Entonces hizo uso de amenazas pero encontró su alma dotada de un coraje msaculino. Finalmente mostro ante ella terribles fuegos, ganchos de hierro, potros y otros instrumentos de tortura. La joven virgen los contempló todos ellos impávida.
El Gobernador vió que sus medidas eran ineficaces, dijo que la enviaría a una casa de prostitución. Inés contestó que Jesucristo era demasaido celoso de la pureza de su esposa para consentir que fuera violada de aquella manera. El gobernadornto que ordenó que la llevasen inmediatamente a un burdel público, dando la libertad a todos para abusar de su persona a placer.
Muchos jovenes libertinos corrieron hacia alli pero se apoderó de ellos un temor tal al ver a la santa que no se atrevieron a acercarse a ella- salvo uno que la intentar violarla quedó en ese instante ciego por una especie de relámpago procedente del cielo y cayó al suelo tembloroso- Sus compañeros aterrorizados lo cogieron y lo llevaron ante Inés quien, por medio de la oración devolvió la vista y la salud.
El gobernador, muy exasperado al verse frustado y desafiado por alguien de tan tierna edad y sexo, la condenó a ser degollada. El verdugo tenía instrucciones secretas de usar todos los medios para inducirla a la sumisión pero Inés contestó siempre que nunca cometería tal injuria para con su esposo celestial, e invocando una breve plegaria, inclinó su cabeza para adorar a su dios y recibir el golpe mortal.
Los espectadores lloraron la ver a una virgen tan bella y tierna llena de grilletes, y al percibir su coraje bajo la misma espada del verdugo, quien con mano temblorosa corto su cabeza de un golpe. Su cuerpo fue enterrado a corta distancia de Roma cerca del camino de Nomentan. En este punto se construyó una iglesia en el tiempo de Constantino el Grande.